Medir para tratar.
Tratar para medir.
La unidad trabaja con tecnología clínica de precisión. No como reclamo: como herramienta para objetivar, tratar mejor y enseñarte tu propio progreso.
Con qué trabajamos
Cada tecnología tiene su indicación. Es tu fisioterapeuta quien decide cuál usar, cuándo y para qué — y te lo explica siempre antes.
Ecografía
Ver el suelo pélvico y el abdomen en movimiento, en tiempo real. Sirve para valorar con precisión y para que tú misma veas cómo trabaja tu musculatura.
Biofeedback
Sensores que traducen la actividad de tu musculatura en señales visuales. Entrenas viendo lo que haces, y el progreso queda registrado sesión a sesión.
Manometría anorrectal
Medición objetiva de presiones y coordinación anorrectal. La herramienta clave del área proctológica, de la que casi ninguna clínica dispone.
Radiofrecuencia
Energía que estimula el tejido en profundidad. Aplicada con criterio clínico como complemento del tratamiento manual y del ejercicio.
Electroterapia
Estimulación eléctrica de baja intensidad para despertar musculatura débil o modular el dolor, siempre dentro de un plan activo.
Neuromodulación
Estimulación de vías nerviosas implicadas en el control de la vejiga y del dolor, con protocolos basados en evidencia.
Ondas de choque
Ondas acústicas aplicadas sobre el tejido para favorecer su recuperación, como complemento en casos seleccionados.
Todo empieza por medir bien.
La primera visita de valoración usa esta tecnología cuando está indicada, y termina con un informe clínico que te llevas por escrito.
Cómo es la primera visita